Hashimoto Ekô Roshi dedicó su vida al estudio y la realización de todos los aspectos de la vida monástica. En especial, se centró en revitalizar la confección del hábito monacal según las prescripciones originales del Buda (o-kesa nyohô).


Hashimoto Eko Daisho

Gracias a sus esfuerzos, actualmente Zuiôji es el único monasterio de formación japonés donde se preserva la costura manual y uso del o-kesa nyohô, distinguiéndose así de la norma Zen Soto que utiliza hábitos cosidos a máquina. Y gracias a la influencia de Zuiôji, la tradición del o-kesa nyohô promovida por Ekô Roshi se ha introducido en América y Europa.


Asimismo, enfatizó que el Budadharma se encarna en la minuciosa atención y clara comprensión de todos los actos de la vida cotidiana. Era tal su amor por la vida en la Sala de monjes (sodô) de Zuiôji, que aún teniendo el cargo de godô roshi, continuaba durmiendo en el sodô junto a los monjes novicios, prescindiendo del privilegio de su posición que le permitía utilizar una habitación individual. Siendo un modelo de virtud en el Budadharma y de integridad humana, Hashimoto Ekô Roshi ejerció una decisiva influencia sobre los hermanos Ikko y Tsûgen Narasaki y sobre Dainin Katagiri Roshi (1925-1990), uno de los principales impulsores del Zen Soto en EEUU.